Antes de las seis de la mañana, tal y como se había indicado en las reuniones preparatorias, cada cual estaba en su lugar y en su rol: los papás y las mamás despidiendo a la chiquillería; éstos, ilusionados con una actividad de la que algunos ya han tenido experiencia y conservan grato recuerdo; los profesores organizando el embarque y recogiendo los últimos papeles; la Agente del Corte Inglés supervisándolo todo… Por allí también andaba Coti (no sabemos exactamente a qué).
Con puntualidad casi suiza (porque vamos a Francia, que si no…), el autobús enfilaba hacia la carretera de Cáceres y el Intercambio cubría sus primeros metros. Para sorpresa de los profesores y del propio Federico, nuestro conductor, ningún alumno pretendió abandonar el autobús embargado por el dolor de la separación, ninguno lloró, ni siquiera hubo lamentos. La procesión iba por dentro, sin duda.
A pesar de la hora, nuestros primeros kilómetros fueron animados y, al menos aparentemente, nadie dormía. En torno a las 9 de la mañana paramos en un área de servicio cerca de Plasencia para estirar las piernas y poder desayunar.
Nuestra próxima parada fue en Salamanca, ciudad universitaria y universal: todavía no eran las 11 de un soleado día preprimaveral, con 9º de temperatura ambiente, cuando comenzamos un delicioso paseo urbano en grupo que, partiendo de la Casa Lis, nos llevó a admirar el barroco de la Plaza Mayor y de la Clerecía, la Casa de las Conchas y su hermoso claustro, así como el plateresco de la fachada de la Universidad. Todos terminamos viendo la rana sobre la calavera (a José Luis le costó un poco más, pero lo terminó logrando –sin duda los cascos con los que aparece en una de estas fotos interferían en su visión-) y, ya en la Catedral Nueva, el astronauta y el demonio comiendo un helado en una de sus puertas. Personajes eternos de la ciudad, como Don Gonzalo Torrente Ballester (con quien tomamos un refrigerio en el café Novelty -véanse fotos-), Fray Luis de León o Unamuno, acompañaron nuestro deambular.
Un poco después de las 14:30 arribábamos a Burgos: tiempo libre para comer y visitar las inmediaciones de la Catedral. Los profesores no podíamos desaprovechar la ocasión para reponer fuerzas dando cuenta del cordero al horno que aparece en una y desaparece misteriosamente en otra de las fotos con las que acompañamos esta crónica.
A las 16:30, doña Puri guió nuestra visita a la primorosa Catedral de la ciudad. Además de ver al Papamoscas abrir y cerrar la boca al son de las campanadas de las cinco de la tarde, tuvimos la oportunidad de admirar la Capilla de los Condestables, la singular simetría de la Escalera Dorada y también de visitar el sepulcro del Cid Campeador y de Doña Jimena, entre otras muchas maravillas que encierra el templo.
Impregnados de belleza, arte e historia, cubrimos nuestra última etapa del día en unas dos horas. Eran poco más de las ocho de la tarde cuando ingresábamos en el Albergue Juvenil Santo Cristo de Otadia, en Alsasua: limpias y ordenadas habitaciones de tres o cuatro camas esperaban a nuestros fatigados alumnos. Instalación, refrigerio, acicalamiento personal y a las 21:00 horas estábamos cenando: ensalada mixta, tortilla de patatas con o sin tomate frito, pan, agua y yogur fue nuestro menú. Después, tiempo libre hasta la medianoche que, pese a la invitación, nadie aprovechó para dar un paseo con los profesores en una ventosa y desapacible noche navarra, y sí para trastear en las habitaciones de unos y de otros. A las doce de la noche, tal y como habíamos pactado, toque de queda: cada mochuelo a su olivo, silencio total y merecido reposo para todos.
Escribimos lo que antecede al comienzo del día 18, Jueves, cuando a las siete de la mañana el personal del albergue nos despierta con música del Fari (canción: “ya está amaneciendo”), antes de salir para Francia y sin saber cuándo podremos colgar esta crónica en el Blog (en el albergue no tenemos conexión). Sin duda, el primer pensamiento de todos es para el profesorado y el alumnado del Instituto “Zurbarán”, al comienzo de una nueva y dura jornada. ¡Ánimo, que mañana es festivo!
(No olvidéis que es un blog: se pueden escribir comentarios que haremos llegar a todos).
LOS/AS PROFESORES/AS ACOMPAÑANTES
Purificación Carrasco Díaz
José María Egido Fondón
María Jesús Penco Martín
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